El desayuno durante la noche
Amargo desayuno en familia
Concluye temporada teatral en el espacio del centro “Tío Vivo”Alrededor de la mesa una familia se envenena “El desayuno durante la noche”, obra del uruguayo Ricardo Prieto, dirigida por su coterráneo Nelson Cepeda Borba que anteanoche cerró temporada en el teatro del centro cultural Tío Vivo, al norte de la ciudad.Al igual que en su obra anterior, “Los disfraces” —que se presentó con éxito en el Centro Cultural Olimpo y en el teatro Felipe Carrillo Puerto—, Prieto se centra de nuevo en las relaciones amor-odio, en el sarcasmo y en el juego de las apariencias; en una sociedad plagada de reprimidos, dominantes y dominados, de disfraces que tratan sin éxito de disimular lo evidente: personajes llenos de secretos, dolor y desviaciones.La amargura, los reproches y las indirectas son los elementos que tensan la obra, tanto como un hilo capaz de cercenarle el cuello a un recién nacido: toda ternura parece haberse borrado de esta familia.Sólo hay un instante de piedad en “Beatriz” (Ariadna Medina), la hija solterona y reprimida enamorada de su propia madre y a la que sin embargo tortura cada vez que puede. Elena Larrea interpreta magistralmente a la matriarca alcohólica de esa casa donde nadie se mueve, donde todos son prisioneros de sus frustraciones. Sola, sin un hombre que la apoye, se interesa por un “Profesor” (Francisco Sobero “Tanicho”) más atraído por los prospectos varones —en este caso por el nieto, “Leonardo”—, que por el sexo femenino: éste sólo lo remite a su madre. Leonardo (Diego Suárez), a su vez, es un joven sin oficio ni beneficio lleno de tribulaciones, incapaz de escapar de la seguridad de su propia prisión y a la felicidad que le brinda “Martha” (Abril Góngora), la única mujer que parece comprender las necesidades de afecto de la familia. Nelson Cepeda Borba, al dirigir antes “Los disfraces” y ahora “El desayuno durante la noche” parece seguir una línea en la dramaturgia y también entre sus colaboradores (Ariadna Medina ofreció una excelente intepretación de “Alicia”, el personaje de “Los disfraces”). La escenografía, de nuevo de “El mosco”, envolvió en la pesadez del mobiliario y en la tenue iluminación el encierro existencial de esta familia. El espacio de Tío Vivo, que dirige el actor Juan de la Rosa, también fue ideal para una representación que el público atestiguó en una disposición no convencional de butacas, cerrando un círculo dramático del que si acaso podrían escapar un par de gatos no invitados al banquete.— Patricia Garma Montes de Oca
Profesor ( Pedro Juan de la Portilla):
"Uso estas corbatas negras porque estoy de luto. Como decía ese personaje de
Chéjov: por mí mismo "
Leopoldo (Miguel Flota):
"No soporto los jefes, ni los horarios rígidos, y para finalizar, soy inconstante"
Martha ( Mónica Cataño):
"No tengo llaves de mi casa, porque en realidad nunca viví en ella"
Beatriz (Ariadna Medina):
"Recuerdo que mi padre me decía: la gente es estúpida y mediocre
La abuela (Elena Larrea):
"Ya sabemos que todo el mundo es imbécil, menos yo: el arte de vivir consiste en embellecer la estupidez"
Iván Rubio
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