En los últimos años, la tradición alemana del Dramaturg o asesor literario de una compañía teatral se ha difundido en todo el mundo. Para algunos, el rol de esta nueva figura es imprescindible; para otros, simplemente hace el trabajo que antes hacían directores, actores o escritores. Los más pesimistas creen que el surgimiento del Dramaturg puede tener como consecuencia la desaparición de la figura artística del Director.
Lo inefable
Entre 1767 y 1769, el alemán Gotthold Ephraim Lessing redactó sus reflexiones sobre teoría dramática, que se conocen como Dramaturgia de Hamburgo (Hamburgische Dramaturgie). Inició así la prehistoria de una profesión que en nuestro tiempo se ha convertido en el must de toda institución teatral que se precie de seria.
¿Qué es un Dramaturg? ¿Por qué no llamarlo "dramaturgo"?
La primera pregunta es tan difícil de contestar que, hasta hoy, ningún Dramaturg ha sido capaz de dar una respuesta. John Lutterbie, Catedrático del Departamento de Arte Teatral de la Universidad de Nueva York en Stony Brook, cuenta que la primera vez que se enfrentó con la definición de Dramaturg fue cuando lo contrataron como docente de Dramaturgia en esa Universidad. Sin saber nada del asunto, se le ocurrió ir a la Conferencia Anual de los Literary Managers and Dramaturgs of the Americas (LMDA). Allí se enteró que el tema de la conferencia era: "¿Cómo hacemos para comunicar lo que hace un Dramaturg? La Dramaturg Lenora Inez Brown dice "no se puede describir a un Dramaturg por su título". En un artículo aparecido en 1960 enWorld Theatre, Günter Skopnik escurre el bulto a la definición citando una anécdota: "Cuando el Príncipe Schwarzenberg le preguntó a Heinrich Laube, el gran director del Burgtheatre de Viena qué era realmente un Dramaturg, éste sólo pudo contestar con un encogimiento de hombros: Su Alteza, es imposible que alguien le conteste eso con pocas palabras".
Cuarenta universidades estadounidenses ofrecen hoy títulos de Dramaturg, aunque, según Brown "no es necesario tener un título de Dramaturg para actuar como tal; basta un título de crítico teatral o de escritor de teatro".
En 1996, la LMDA publicó un libro de 500 páginas llamado Dramaturgy in American Theatre: A source Book. Se trata de un compendio de anécdotas y definiciones del trabajo de los Dramaturgen recopiladas con el fin de presentar en sociedad una profesión que tiene tres décadas o poco más de existencia en Estados Unidos, algo así como 50 en Inglaterra y Alemania, y está implantándose rápidamente en todo el mundo. Al parecer, se trata de la profesión que más palabras necesita para ser definida, aunque un Dramaturg la sintetizó así, hace unos veinte años: "El Dramaturg es la conciencia crítica y artística del teatro".
La palabra dramaturgia se origina en las palabras drama (hacer) y ergon (obra). En español, dramaturgo significa lo mismo que en original griego: autor (hacedor) de obras (de teatro). En inglés, la palabra utilizada es playwright, que tiene la misma composición semántica. En alemán, la palabra para el escritor de obras de teatro es dramatiker; al menos desde Lessing, dramaturg, otra palabra alemana, se emplea con el sentido de director artístico, acepción que comenzó a utilizarse cuando la profesión de director aún no estaba plenamente establecida (hecho que ocurrió hacia fines del siglo XIX).
Es en el sentido alemán de Dramaturg que el oficio de "conciencia crítica y artística del teatro" se ha difundido en el último medio siglo.
En español se ha inventado la palabra dramaturgista, que tiene cierta plausibilidad: si el Dramaturg se encarga de la dramaturgia, entonces podría llamársele dramaturgista.
En este artículo se emplea la voz alemana, con mayúscula inicial, para mantener plena conciencia de su origen cultural.
Lo que hace el Dramaturg
Según Lutterbie, los Dramaturgen son "facilitadores": "facilitan" sencillamente el éxito de la puesta en escena o de la escritura de una obra nueva. El Dramaturg Mark Bly cuenta una anécdota que considera explicativa: fue contratado como Dramaturg para una puesta en escena de una obra de John Osborne. Cuando se presentó al Director, éste le dijo que sus servicios no serían necesarios. Tozudo, o tal vez iluminado, Bly no se amedrentó. Hizo investigaciones "sobre puestas anteriores y comentarios, y descubrió que había varios serios problemas con la obra" [sic]. Le envió sus observaciones al Director, que le agradeció calurosamente su aporte; comenzó entonces una fructífera labor en conjunto y es casi seguro que comieron perdices.
Bly, como la mayoría de los Dramaturgen puestos a describir su oficio, parece haber trabajado con numerosos directores subnormales, que no logran darse cuenta de los problemas que enfrentan cuando deciden dirigir una obra; por suerte, dice Lutterbie, el Dramaturg está allí, para salvarlos del abismo.
Según el semiólogo francés Patrice Pavis, autor de un influyente Diccionario del Teatro: "[Dramaturg] designa al consejero literario y teatral de una compañía, a un director de escena o responsable de la preparación del espectáculo [...] Lessing [...] funda la tradición alemana de la actividad teórica y práctica que precede y determina el sentido de la puesta en escena de una obra."
Es interesante recorrer algunas referencias de los propios Dramaturgen a su trabajo:
" La función más valiosa del Dramaturg es ayudar a crear nuevo material en colaboración con otros (escritores, directores, actores y diseñadores)". "La palabra Dramaturg es como la palabra fuck: la gente se va a acostumbrar a usarla". "El principal trabajo del Dramaturg es preguntar por qué. ¿Por qué estamos haciendo esta obra? ¿Por qué en esta temporada? ¿Por qué existe nuestro teatro? ¿Por qué existimos?". "Usamos muchas ayudas que otra gente de teatro no considera necesarias, como lecturas, estudios literarios, trabajos científicos, análisis políticos, películas, pinturas, etc.; en realidad, cosas bastante comunes, pero la diferencia es que nosotros hacemos una investigación relativamente extensa y rigurosa".
Los expertos distinguen dos clases de Dramaturgen.
El Dramaturg de producción es responsable de la preparación del texto para la puesta en escena. Esto puede suponer la realización de una adaptación de un texto que originalmente no fue escrito para la escena, o de un clásico, del que deberá seleccionar o realizar una versión o una traducción. Está dentro de sus roles el asistir al escritor a quien ha sido encomendado un trabajo. También realiza investigaciones históricas sobre el momento de escritura de la obra o sobre el tiempo en que se desarrolla la ficción, e investigaciones filológicas. Es el intérprete de la obra, capaz de responder preguntas de sentido del director o los actores, y asesora acerca de la realización de las carteleras, los programas y los comunicados de prensa. En los ensayos, observa que el trabajo no se desvíe del objetivo propuesto, y puede servir de intermediario entre el equipo de producción y el escritor, para producir cambios en el texto que sirvan a los objetivos originales.
Por otro lado, existen los Dramaturgen institucionales, usualmente asalariados de un teatro, que seleccionan textos dramáticos, orientan en temas de programación, y realizan tareas docentes y de extensión, un trabajo similar al del consejero literario de una editorial. Ambos tipos de Dramaturgen pueden actuar como animadores en discusiones con el público.
Como puede verse, ninguno de estos trabajos del Dramaturg es nuevo. El análisis dramatúrgico siempre estuvo inmerso en el trabajo del equipo creativo. Sólo que Esquilo, por poner un caso, cuando decidió escribir Prometeo, realizó él mismo la investigación necesaria del mito que utilizó como base para la creación.
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