viernes 20 de marzo de 2009

Mi paso por la escena.

Nelson Cepeda Borba creador escénico (Montevideo, 1970). Desde 1998 desarrolla en Yucatán una fecunda labor que va desde la impartición de talleres de teatro hasta relevantes montajes escénicos, pasando por la enseñanza artística a nivel medio y la difusión de los valores regionales de nuestra cultura. En sus trabajos juega con las tradiciones ancestrales de la región y se esmera por enaltecer su valor cultural.
Entre sus trabajos escénicos destacan el guión y la dirección de El mundo cambia, pero ella no (2001) performance en alusión al tema del Hanal Pixán; El renacer de Cristo en el Nuevo siglo (2001), pastorela mestiza; la dirección escénica de Hombre de aula y letras (2003), en reconocimiento al maestro Eduardo Tello Solís; El desayuno durante la noche (2004), de Ricardo Prieto; Te amo en tres palabras (2004), en homenaje al poeta Clemente López Trujillo; Amor de ópera (2005), de su propia autoría; Umbrales (2006), de Teresita Galimani; Mujeres de arena (2006), performance con textos de Beatriz Rodríguez, Claudia Sosa y Reina Echeverría; Pedro y el Lobo (2006), de Sergei Prokofiev; Cartas de amor en el café (2006); Los disfraces (2007), de Ricardo Prieto, y nuevamente Desayuno durante la noche, La noche del jaguar(2008),de Luis Pérez Sabido, Lelatril6 ( noviembre 2008) de Wílberth Herrera.. Participa en el Primer Festival Internacional de Performance México – Japón, con Siglo XX, eres parte de la historia (2002); en el Segundo Festival Internacional de Performance México -Europa (Black Market), con Palabras (2003); Segundo Festival de las Artes de la Ciudad de Mérida, con Umbrales (2006); Tercer Festival Internacional de las Artes de la Ciudad de Mérida y Segundo Festival Internacional de las Artes Chetumal Bahía, con Los disfraces (2007); Primer Festival de las Artes de la Ciudad de Mérida, con la ópera de cámara Tormento… el misterio de un amor (2008).Segundo festival de la ciudad de Mérida(2009) ,con la obra Los ojos abiertos de ella. En el año 2003 gana un concurso del Ayuntamiento de Mérida con su propuesta de trabajo interactivo Cuéntame una leyenda, basada en textos de Ermilo Abreu Gómez, que lleva a las comisarías de Mérida con el fin de dar a conocer las historias, gentes y costumbres del pueblo maya de Yucatán. En el 2007, gana la convocatoria del programa “Cultura en tu comunidad” del Ayuntamiento de Mérida, con El laberinto del saber, basado en costumbres y tradiciones mayas, que igualmente lleva a las comisarías de Mérida. Actualmente es becario del FOECAY 2009 como creador con trayectoria, con el proyecto del “Aula a la escena” (trabajo comunitario de dirección)

Los ojos abiertos de ella.

“Garbanzo de a libra” en la cartelera teatral Sorprende el elenco en la obra “Los ojos abiertos de ella” ¿Qué ha de llegar primero? ¿La muerte o el próximo día? Partiendo de estas interrogantes, la dramaturga uruguaya Raquel Diana ha creado una arriesgada pieza teatral plena de imágenes oníricas y juegos escénicos que el director montevideano Nelson Cepeda Borba montó con gran éxito, en el auditorio del Olimpo, el pasado Festival de la Ciudad de Mérida.Controversial, reflexiva, entrañable, “Los ojos abiertos de ella” aborda la disyuntiva de una mujer que agoniza (Elena Larrea) y tiene que elegir entre el último suspiro o el amor del hombre de su vida.Diálogo-duelo entre esta dama en decadencia y su Don Juan inesperado (Alejandro Subirats), la obra cautiva desde la primera escena, cuando el espectador se enfrenta con las evocadoras fotografías de Patricia Martín proyectadas sobre lienzos blancos.Naturalidad Sorprende la naturalidad con la que los actores asumen sus roles en esta puesta en escena sobre un tema tan polémico. Elena Larrea ha logrado captar la esencia del personaje principal y es casi imposible no dolerse con su representación. Por su parte, Alejandro Subirats, desde sus primeros parlamentos, adopta sin tropiezos como suyo el seductor papel de la muerte.El trabajo de Cepeda Borba, apoyado por el talento de Tatiana Zugazagoitia (biomecánica de los actores), Mónica Costa (edición de vídeo), Carlos Cervera (iluminación) y Hernán Berny (música), remite al espectador al teatro del absurdo, donde la tragedia y la comedia chocan en una ilustración triste de la condición humana.Un acierto, sin duda, lo constituye la austera escenografía. Sólo una silla vanguardista y el blanco impecable de las cortinas con las que el director se aleja de esas pesadas cargas visuales que suelen revestir gran parte de las posmodernas puestas en escena. Así, la delicadeza del vestuario diseñado por Manuel Ek luce a tono con la belleza visual de la propuesta y culmina cuando la protagonista calza los zapatos rojos, el único golpe de color en medio de la blancura. Si es verdad que el teatro es capaz de hacer que la conciencia acceda a una exacta apreciación del destino, “Los ojos abiertos de ella” es una muestra admirable de ese teatro liberador que fomenta el pensamiento crítico, el gran ausente del siglo XXI. Y el trabajo que Cepeda nos regala ahora es, sin duda, muestra de la madurez que como director ha alcanzado.— Carlos Martín Briceño